Reflexiones sobre la Importancia de Priorizar una Perspectiva de Derechos

 Marzo de  2015
 

En el campo de la educación infantil y de muchos documentos mundiales se habla de inversiones, tasas de retorno, neurociencias para justificar la importancia que tiene la educación durante toda la primera infancia.

En general, vengo asumiendo una postura crítica en cuanto al uso de argumentaciones que no se apoyen taxativamente en la lógica de los derechos, planteados en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Creo que el propósito de nuestra tarea es luchar por el reconocimiento de todos los niños y niñas como “titulares de derechos que obligan al Estado” y en particular los derechos vulnerados de la infancia que crece en contextos particularmente difíciles. Es decir, que prefiero no partir de la consideración de carencias o necesidades o potencialidades que deben ser asistidas, sino de reconocer sujetos con derecho a demandar y obtener educación, salud, bienestar, etc.

Reconozco que en las sociedades injustas del presente, otras argumentaciones (económicas, neurocientíficas, etc.) ayudan a que se perciba la importancia de invertir en primera infancia, pero también, a veces ocultan el problema central: se trata de un tema de justicia y derechos. En vez de reconocerlo, muchos discursos terminan sólo marcando las ventajas económicas o de desarrollo cerebral que traerá en el futuro. “In extermis” me pregunto si “las evidencias” no mostraran la importancia económica o de desarrollo de la primera infancia ¿qué haríamos? ¿Descuidaríamos a la primera infancia? Creo que nuestra función es des-confundir y “educar” a los políticos y a la sociedad en general para que se persuaden no solamente con argumentos pragmáticos o economicistas de que es importante hacerse cargo de los niños pequeños.

Por otra parte, también me resisto al determinismo que algunas interpretaciones muy divulgadas de las neurociencias y de la teoría de las inteligencias múltiples conllevan. Muchos riesgos y daños son reversibles y recuperables, sino no creeríamos en el poder transformador y reparador de la educación (de la psicología y de la medicina) a lo largo de toda la vida.

Prefiero ser cuidadosa y no reproducir frases como “la evidencia científica demuestra…” que usan algunos documentos del Banco Mundial o del sistema de Naciones Unidas, porque diversos marcos epistemológicos nos muestran lo provisorios que son los “descubrimientos” científicos y cuantas “anomalías” (siguiendo a Lakatos y a Kuhn) rodean las afirmaciones y los paradigmas.

La complejidad del desarrollo humano no puede ser explicada en todas sus dimensiones y riquezas en una etapa del saber humano particular.

Como educadora, prefiero apoyarme en el derecho y en las grandes tradiciones humanistas y pedagógicas que dieron lugar a la creación de la OMEP en el mundo. Desde OMEP creo necesario resaltar, justamente, una posición humanista, basada en la justicia (los derechos) y la ética. Cuando casi nadie hablaba de derechos del niño sólo en OMEP se planteaba esta perspectiva.

Asumo que se trata de una postura personal que debo debatir en el seno de la Región Latinoamericana de la OMEP, junto con otras ideas que “se hicieron carne” en el desarrollo de las políticas educativas de los años 90 y que dieron lugar a leyes, curriculum y políticas que hoy, en varios de nuestros países se están poniendo en cuestión y reformulando.

Justamente creo que de estas perspectivas que identifico como neoliberales, surgen muchos de los problemas que tenemos hoy en la educación y el cuidado infantil: la adopción de modelos pedagógicos de la escuela básica, la “evaluatitis” y en la rankingmania” (como dice una colega chilena), los curriculum por competencias, los programas “on the shelf”, los grupos de niños nombrados como “transición”, etc. Con ello creo se ha puesto en grave riesgo la verdadera entidad de los procesos de cuidado y educación de los niños como procesos humanos, como “paideia”.

Se que no estoy sola, ni soy original, por identificarme en esta línea de pensamiento, Camila Croso de la Campaña Mundial por el Derecho a la Educacion, la gente del SITEAL/SIPI, e intelectuales como Pablo Gentili, Rosa Maria Torres, etc. piensan parecido.

A medida que operamos y avanzamos en la tarea se hace necesario mostrar con más claridad nuestras ideas y poner en juego las ideas de cada una para poder construir nuestra postura latinoamericana que como les dije en mi mensaje anterior se trata de “una tarea” y no una esencia (siguiendo a Garcia Canclini)

Lic. Mercedes Mayol Lassalle
Vicepresidenta Regional para América Latina

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *