Educación para el Desarrollo Sustentable-EDS

omep-esd1Desde hace décadas, existe un amplio reconocimiento de que la humanidad enfrenta
graves problemas que afecta el medio ambiente local, regional y global, así como problemas de desarrollo económico y social. Esto se debe a que los recursos que produce la tierra son limitados y están siendo consumidos más rápidamente de lo que pueden ser reemplazados. A lo anterior se suman los efectos, ya bien conocidos, del calentamiento global sobre el equilibrio ecológico y la biodiversidad.  Por ejemplo, personas en países menos desarrollados se ven amenazados por el aumento del nivel del mar. Las implicaciones en términos de la migración, el aumento de la pobreza, el suministro de alimentos y en la salud y la seguridad humana son extremadamente graves (Siraj-Blatchford, Smith & Pramling Samuelsson).

Dentro de estas preocupaciones, surge la discusión en torno al Desarrollo Sustentable, término que fue definido por primera vez en 1987 por el Informe Brundtland, de las Naciones Unidas, que abogaba por una estrategia de desarrollo que permita satisfacer las necesidades de la generación presente, sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras (Siraj-Blatchford, et al.)

Desde la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable, realizada en Johannesburgo en el 2002, la educación ha sido ampliamente reconocida por su importante rol en la realización de una “visión de sostenibilidad que vincula el bienestar económico con el respeto por la diversidad cultural, la Tierra y sus recursos” (UNESCO, 2007, p.6, retoma de Siraj-Blatchford et al.). Estos tres elementos articulados (Bienestar económico, respeto por las tradiciones culturales y respeto por el medio ambiente) serán los tres pilares de una educación para el Desarrollo sustentable, sin los cuales cualquier acción o política resultará débil e incluso podría fallar (Siraj-Blatchford, et al.)

La participación y el involucramiento son componentes básicos de la ESD, con un énfasis en el empoderamiento y la agencia para una ciudadanía activa, los derechos humanos y el cambio social. Lo que demanda una reorientación en todos los niveles y en todas las fases de la educación (Engdahl, 2015)

La educación en la primera infancia para la sostenibilidad tiene su historia en la educación medioambiental y las actividades inmersas y relativas al ambiente natural, que a menudo incluyen juegos al aire libre, jardinería, y excursiones en la naturaleza.

Algunas características comunes entre la Educación para la Sostenibilidad y la Educación para la Primera infancia son, por ejemplo: recurrir a la cotidianidad de los niños y niñas, abordajes de currículo integrado, la enseñanza orientada por temáticas, el aprendizaje relacional y contextualizado, entre otros (Engdahl and Arlemalm-Hagsér 2008, citados en Engdahl, 2015)

Para conocer más del tema:

• La Contribución de la Educación Inicial para una Sociedad Sustentable

 

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Referencias

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